The Walking Conurban, por Diego Flores - Ariel S - Willy Galeano - Angel Lucarini
Tierra de contrastes si las hay, el conurbano bonaerense parece emerger como subsuelo sublevado y brota a través del asfalto resquebrajado haciéndose de todo espacio que le quede libre. Desparejo, sin planificación, a veces atolondrado, más a fuerza de necesidad e ímpetu de supervivencia que de razonamiento urbanístico, el crecimiento del conurbano parece esquivar geometrías euclidianas y geografías de damero para tomar forma propia, quizá autopoiéticamente, para consituirse a sí mismo como un entorno de transición entre el proyecto de nación agro-exportadora y la urbe liberal, centro cosmopolita que se construyó mediante el usufructo de esa colonia de cabotaje que el interior del país fue para la élite oligárquica, a finales del siglo XIX. En ese movimiento esquivo el conurbano también queda al margen de la construcción de servicios básicos. Así, durante décadas y hasta el día de hoy, amplias zonas de la sub-metrópoli carecen de agua corriente, gas de red, alumbrado pú...