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Las manos de la ciega, por Felisberto Hernández

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I Hace mucho tiempo y en una mañana de sol, conocí a Olga: tenía nueve años y era ciega. En el cordón de la vereda de su casa, y a la sombra de un paraíso, había un banco de hierro en el que ella estaba sentada. Mientras su cabeza estaba levantada, y por la posición, parecía que los ojos miraban para enfrente ―donde había una casa que tenía un cartelito de alquiler; y como no la alquilaba nadie siempre estaban cerradas sus puertas y sus ventanas― y mientras el cuerpecito de Olga estaba un poco rígido, toda mi atención se iba a sus manos, que jugaban por un bastón y a veces descansaban en el mango.  II Cuando su madre ―que era muy pobre― le trajo una cajita de plantillas, las manos de Olga dejaron el bastón en el banco y la tomó. Después que la madre le acomodó un rebocito que tenía sobre los hombros y se fue, las manos de Olga registraron la cajita y encontraron tres plantillas; y después de comer cada bocado, sus manos volvían a guardar la plantilla mo...

"Por aquello que palpita..."

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"Por aquello que palpita..." exposición de Solana Marticorena Sigue hasta el 28 de febrero Centro Cultural Borges Lunes a viernes: 10 a 21hs Sábados y domingos: 12 a 21hs Viamonte y San Martín

Vivir en Maimara – Por Rodolfo Kusch

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(Extraído de www.volveralatierra.com.ar) Cuando le cuento a alguien que me radiqué definitivamente en Maimara, siempre me responde con un gesto de asombro. ¿Por qué? En realidad Maimara no queda tan lejos. Apenas dista unos 80 kilómetros de San Salvador deJujuy y el camino no es tan malo. Se lo cubre tranquilamente en una hora y media a través de un paisaje admirable. Pero entonces, si la distancia no es tanta y hay medios para cubrirla, ¿por qué el gesto? El asombro alguna razón tiene que tener, y se diría que hace referencia a que Maimara está ubicada en una zona en la cual no se viviría así no más. Es como si estuviera del otro lado, como salvando una frontera. Y he aquí el problema, ¿existe esa frontera? Y más aún, esa frontera ¿está afuera o adentro de uno? Los chinos de la época de los Han enviaban a sus ministros, cuando éstos no cumplían debidamente con sus funciones o no respondían a lo designios del Emperador, al borde del imperio para qué reco...

La árbol total, por María Negro

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La vida es breve, sin importar cuánto dure. Pero esa certeza que nos acompaña desde que tomamos conciencia, no es suficientemente convincente, y nos sumergimos en una vida de responsabilidades y aburrimiento, de placeres pequeños, de un solo pliego. Pocas personas van a lograr escapar a este mandato. Y cuando digo que van a lograrlo me refiero a que van a lograr que su vida se multiplique en cientos de vidas, de grandes historias con principio y final dentro de una vida. Así de pronto serán oficinistas y luego equilibristas de circo para morir como médico de campaña en el África. Tal cual la vida de Susana Esther Soba, una viajera irrenunciable por su patria en el tiempo. Una constructora de múltiples existencias en el breve tiempo del ser. Maestra, amante, amada, pintora, escultora, poeta, Susana no quiso dejar un solo sentimiento sin explorar, sin explotar. Collage  Si, sin explotar, señora de fuego nacida bajo la constelación de Tauro...

La marca de fuego de las mujeres dadaístas.

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El dadaísmo es el paso gigantesco y necesario para llegar al surrealismo. Ocupa el lugar de Feuerbach en el camino de Damasco del materialismo histórico. Sin Dada no hubiese habido surrealismo. Pero este es un escalón superior en cuanto a la maduración del arte y de la vida. La más alta lograda hasta hoy, sin haber sido superada. La clave de este desarrollo es que el dadaísmo fue, en su momento, la negación más radical de la hipocresía burguesa, mientras el surrealismo resulto su culminación plena, porque - a diferencia de Dada, que género el grito contestatario-  los surrealistas ahondaron ese grito liberador , dándole substancia, al agregar los descubrimientos de Freud, la poesía de Rimbaud y Lautreamont, y las tesis sobre Feuerbach de Marx: no se trata de interpretar el mundo sino de cambiarlo; y al mismo tiempo, como quería Rimbaud, cambiar la vida. El Surrealismo se puso así del lado de la revolución y el socialismo, superando en todos los planos a Dada. Pero sin Dada, como ...

Última entrevista con Clarice Lispector

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Es enero de 1977. Contrariando sus hábitos, Clarice Lispector concurre a una emisora de la televisión de San Pablo para participar en un programa de debates sobre cine, de la TV Cultura. Su presencia constituye una gran sorpresa. Pero la sorpresa se torna mayor aún cuando, después del programa, el director de la emisora, Walter George Drust, arriesga una invitación para que ella grabe también un testimonio personal. Sorprendiendo a todos, ella acepta… Walter Drust localiza por teléfono a Julio Lerner en la redacción de “Panorama”, de la que ese periodista es editor en jefe, y lo invita a realizar la entrevista. Fue la última entrevista hecha a Clarice y una de las pocas que concedió en su vida. Lacónica, muy breve, sin explicación posible… Cuando aceptó realizarla ya se sabía gravemente enferma: falleció pocos meses después. “Cuando no escribo, la vida se me vuelve intolerable”. Clarice Lispector, ¿de dónde viene ese “Lispector”? Es un apelli...

Federico, el vengador de la estupidez

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Estrella del Oriente publicará en mayo próximo un número especial, el 10, dedicado a Federico Peralta Ramos. Un artista desconocido en sus facetas, que fuera relegado a su participación en el programa de Tato Bores, el genial crítico de la política argentina. Difundimos aquí algo de su humor provocador, complementado con la mirada del personaje burgués que no comprende, asumido por Tato.