Entradas

Enrique Rosenblatt, la poesía oculta, por Enrique de Santiago

Imagen
  Publicado en Revista Athena Enrique Rosenblatt Berdichevsky, 17 de febrero de 1922, 6 de septiembre de 2009. Fue un poeta muy cercano al grupo Mandrágora. Uno de los colectivos surrealistas más influyentes de la literatura chilena y latinoamericana. Su primer acercamiento con estos poetas, se da primeramente bajo ciertas circunstancias del azar objetivo, cuando tenía 20 años y había comenzado sus estudios de medicina, le fue diagnosticada una tuberculosis, lo que le obligó a guardar reposo en su hogar durante un tiempo prolongado. En ese entonces uno de sus vecinos era Juan Sánchez Peláez, con quien estaba iniciando una amistad debido a que compartían el gusto por la poesía. El poeta venezolano también muy joven en aquellos años estaba avecindado en Santiago por motivos de estudio –Literatura en la Facultad de Pedagogía de la Universidad de Chile –  ya conocía a los mandragóricos, y en una de las tantas visitas a un Rosenblatt convaleciente, le comentó de las actividades del...

El universo no tiembla, por María Negro

Imagen
  Alza la tristeza, es esto, la carne y el color. Agradece, que el polvo su piedra, el viento, han caminado hasta tus pies para enseñarte. Encuentra. Afuera de tu mano escucha. Escucha. * Entre esta piel y la verdad, todo es tierra. No sucumbió la ternura, ni el reflejo de recostar la carne entre palabras y creer. Huye el fuego de la piedra que lo asfixia. Hace así (Se protege) Hace asa (No lo sabe) Abre la caja de su honestidad, espera, y no. El universo no tiembla. * Te nombro en perfecto estado de cobardía. Era más fácil cuando. Entre el aire y el cuerpo (qué haré, por Dios) estaba quieto el mundo. Una tristeza con hambre sigue lamiendo tu ausencia. * Barre los monstruos contra la esquina, y se cierra. El bosque tapa el árbol -dice- El árbol tapa el pájaro -dice- El pájaro, qué miedo le da el pájaro. * Sé piadoso Con tu leve forma, Acurrúcate en el pecho Del volcán, Deja caer la manta y la duda, El bostezo, la entrega. Date la luz, No importa su breve respuesta. Date la luz. Des...

Final abierto, por Juan Carlos Capurro

Imagen
  Dame del agua lo que quede con muy poco se avanza lo que se da tiene la fuerza de los labios bañados en la pulpa de los besos   En ese dar lo poco que nos queda está el secreto lo que hace de nosotros aún algo grandiosamente humano   Margaret Mead decía lo que nos diferencia del resto de los animales es ayudar a sanar al vernos lastimados   Lo contrario tremendo es que sean humanos los que también lastimen   De esas operaciones encontradas se nutre lentamente el viento de la insurrección o la barbarie Juan Carlos Capurro Imagen: Study for sunflower, Cai Guo - Qiang (2010) Cai Guo-Qiang: El final explosivo de Zugaza en El Prado, Diego Moreno (La Razón, 2017)

De quien decimos tanto, por Roberto Ncar

Imagen
  La madre en su sillón roba ronquidos al amor. Braman los tejidos una canción multicolor- Hay quien entra chupando una paleta. Nadie le dice nada. Todos están guardando rabia para un próximo incidente. La mariposa del mar, de quien hablamos tanto, llora en alemán una nostalgia mayagüezana. Sana su herida juntando playas. Qué no digan. Qué no digan. Sana a pesar del qué dirán. Qué no digan. Ya dijimos. De quien decimos tanto. La mariposa del mar lleva los ojos, sus piernas, algas, sus brazos oh sus brazos, brasas. Brasas en los ojos que del mar lleva la sombra a abreviar bellezas junto al indómito corcel de su tronco desnudo rabiando soles obreros, carne de reloj. En la hora del receso, del mar la mariposa, donde posa su esplendor de quien decimos tanto donde reposa la esposa de su seso abierto al aire de un resplandor bajo la yedra del deseo, ¿dónde? La mariposa del mar ríe su cerveza. Cansada está de tanta tierra. Anda buscándome por el mangle. Yo, la madre en su sillón robando r...

Ana no duerme: Ante la nueva novela de María Inés Krimer, por Juan Carlos Capurro

Imagen
  Las grandes novelas realistas no existen. Las mejores se basan en eso que llamamos realidad, porque están dictadas por los sueños. Esta es, posiblemente, la clave de la nueva y hermosa novela de María Inés Krimer, "Papeles de Ana" . Ya uno de los fundadores del surrealismo, André Breton, ejerció con voz enérgica su oposición a la novela. Una de sus mejores obras, "Najda", es sin embargo una extraordinaria novela. Allí también se escribe desde lo vivido, aunque todo parezca imposible. Eso que, no importe cómo se le llame, es arte. En su novela, Krimer se deja llevar por sus vivencias personales, actuando como "médium" de su propia vida; de su camino para convertirse en escritora, desde su infancia en Entre Ríos, bajo la presencia omnímoda del comunismo (ese sueño tan alto), ejercida por un entorno familiar, lleno de complejos matices y voces. Y a través de esos recuerdos, vestidos en la forma secreta de unas cartas, se presentan los fantasmas de los h...

Ajmátova por Santana

Imagen
  Audio Raúl Santana Hay en la intimidad de los seres humanos una línea secreta que ni el amor ni la pasión pueden pasar. Aunque se fundan los labios en besos eternos y los cuerpos permanezcan unidos muchos años, no la pueden pasar. Los que intentan pasar esa línea están locos. Los que saben que no la pueden pasar son heridos para siempre por la tristeza. Ahora comprenderás porqué mi corazón no late bajo tu mano.   Anna Ajmátova   Traducción Raúl Santana

Himnos a la noche, por Novalis

Imagen
  La gran ola de Kanagawa, Katsushika Hokusai  Convertirse en ser humano es un arte.   Solamente un artista puede adivinar el sentido de la vida.   La separación del poeta y el pensador es aparente.   Relatos sin contexto ni coherencia, pero con asociación, igual que los sueños. Poemas que sean meramente sonoros y llenos de palabras hermosas, pero privados también de sentido y de coherencia - a lo sumo con alguna estrofa suelta que sea comprensible - deben ser simples fragmentos de las cosas más diversas. La verdadera poesía no puede tener más que un sentido alegórico y un efecto indirecto, como pasa con la música - por eso la naturaleza es puramente poética, y también la habitación de un mago, de un físico, y el cuarto de un niño, un gabinete pleno de alegría y de provisiones.   Jugar es experimentar con el azar.   Estamos a punto de despertarnos cuando soñamos que soñamos.   Tenemos una misión: estamos llamados a la forma...