Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Carlos Cantini

La aldea que no cesa, Carlos Cantini

Imagen
  Cuando la epidemia de fiebre amarilla cambió la estructura social y urbana, la gente también iba y venía. Como ahora. Y siempre. Desde los diaguitas hasta hoy. Con cuerpo o mente. En Buenos Aires se yira día y noche buscando certezas. Ciudad que sufrió severas transformaciones en nombre del progreso. La avenida más ancha, diagonales, trazas ferroviarias, autopistas urbanas. Se entubaron arroyos. Hubo cementerios convertidos en parques y espacios de recreo reconvertidos en camposantos. Una perseverante pérdida de la orientación. Las distintas crisis económicas se llevaron puestos incluso refugios populares. La calle Necochea. También Lavalle. Corrientes nunca más fue la misma. Casi que tampoco Florida. Y seguimos yirando como salidos de una obra de Antonio Seguí. Vamos en busca de nuevos asilos donde relajar de una vida compleja. Porque, aunque hoy vivamos en una mega urbe de cemento, mantenemos costumbres y padecimientos de sobrevida en el desierto donde se fundó la aldea inicial...

Dos cuentos de Carlos Cantini

Imagen
Amanecer A la rutina Fue lo primero que le vino a la mente. Como todas las mañanas. “¿Cuándo terminará este martirio?”, se preguntó. Cuando él se anime a enfrentar el tema, era la única respuesta. Al menos ya se había animado a hablarlo en terapia. De a poco. Con cuidado. Como si haberlo descubierto provocara alguna ruptura. Un final no deseado. Es que eran muchos años. Muchos buenos momentos compartidos juntos. Y malos también. ¿D qué otra manera se mantienen sino tantas años de relación? Se incorporó lentamente. Sintió que su cuerpo abandonaba la cama pero no su alma. Es que la cama significaba demasiado. Protección. Amparo. Contención. El interior. El exterior, sin embargo, era el campo de batalla. Aquel que él rehusaba. Que se negaba a transitar. Pero que finalmente debía enfrentar. Claro que ocultando el tema. El que no se animaba a discutir. A ver si algo de su (frágil) equilibrio se rompía. Hacía meses que notaba que las cosas ya no eran como antes. Últimament...

El Nexor en el Hotel de Inmigrantes, por Carlos Cantini

Imagen
El pasado jueves se realizó en el  Florida Garden el brindis de fin de año de Estrella del Oriente. En la alegría del reencuentro con amigos y la alegría de la compañía de los amigos nuevos, pudimos escuchar (con cariño y esfuerzo) el balance de un año de trabajo en un tiempo donde se menosprecia ese valor. Bajo la imagen de Federico Peralta Ramos y la garúa porteña, Daniel Santoro y Juan Carlos Capurro nos compartieron su mirada sobre el camino que ha recorrido la obra tanto en América como en Europa y que fuera seleccionada para formar parte de la Bienal Sur 2017. El Árbol Nexor -ahora obra permanente del Museo Hotel de los Inmigrantes- respira, late, se yergue con la voz sincera del que dice una verdad, y por eso continuará desarrollando sus raíces en lo más sensible de nuestra observación. Allí irá construyendo su forma el FOCOCA, que será explicado a su tiempo. Si algo no debe perderse nunca es el misterio. A continuación, se irán reproduciendo los textos q...

Prólogo de GAP (Guía de Amores Porteños), por Carlos Cantini

Imagen
Enamorarse en Buenos Aires no es sencillo. La ciudad no lo es. Capital de un amor nunca correspondido. De la búsqueda constante. De un derrotero inagotable. Buenos Aires es la soledad dolorosa del desierto, el destierro melancólico del puerto, la tristeza gris del barrio, el sueño inalcanzable del mito y la verdad demoledora del tango. Sus referentes son especies dispares sin términos medios. Mezclados en un alambique que destila un engendro mítico que representa a la ciudad y se conforma de distintas energías. Animal de ficción. Fetiche mitológico. El amor porteño es una Quimera. La Quimera vernácula es un monstruo con cabeza de puma, cuernos de toro, cuerpo de pájaro, aletas de insecto y cola de reptil. Mezcla rara que yira repartiendo credenciales de distinta fortuna, según el barrio donde se viva. Todas ellas describen –en la letra chica– personajes dramáticos con guiones de vida que, a modo de huellas, reflejan lo arduo de la tarea y la severidad del destino. No hay que...

Amor larga duración, por Carlos Cantini

Imagen
Hace unos meses vaciando la casa que fuera de mis viejos en Adrogué recuperé mis antiguos LP de vinilo. Toda la colección de mi adolescencia y juventud que habían quedado arrumbados y sin uso cuando dejé esa casa y la tecnología reemplazo los discos por otros soportes. En el combo también me traje long plays que pertenecieron a  mis padres. Lo que nunca imaginé es que ese reencuentro con el pasado me trasladaría a otra historia, ajena, del barrio de Almagro y de la Confitería Las Violetas. Los discos estuvieron igual de apilados en casa por varias semanas. Hasta que un día leí a Charly García revalorizando el sonido (lo llamó “perfecto”) de los vinilos. Entonces,  y para que el recuerdo fuera fiel a lo vivido, me compré un Winco por internet. La operación fue muy sencilla, elegí uno, cualquiera, con entrega a domicilio. Y me pasé unas noches increíbles en casa disfrutando de buena música acompañado de Gabyn, mi mujer, y Rita, mi perra, que se arrollaba a mis pies al oir el s...