Águila que no ha de morir, María Negro
El mundo se sacude. Ruge, como en un nacimiento. La Revolución transita sus primeros duros años, y pronto conocerá la traición, ese ejercicio que está vedado al enemigo. Los enemigos no traicionan. Emboscan, persiguen; pero no traicionan. Ha pasado un siglo desde que el asesinato de Rosa Luxemburgo se transformara en el primer triunfo del nazismo. Con un cuerpo pequeño, pero sin ninguna fragilidad, Rosa era considerada el “águila de la Revolución” por el mismo Lenin. Al leerla, no solo se encuentra a una gran escritora sino, efectivamente, a una lúcida analista del marxismo. “Sin duda los líderes que se echan hacia atrás terminan siendo empujados a un lado por las masas… La tarea de la socialdemocracia y sus líderes (refiriéndose al Partido Socialdemócrata Alemán), no consiste en dejarse arrastrar por los acontecimientos, sino en adelantárseles conscientemente, observar las directrices de la evolución, acortando el período de desarrollo de acción consciente y acelerar su...